En la localidad de Mar de Ajó, la Prof. María Inés Castillo, y un grupo de ex alumnos del CFP nº 402, llevan adelante un emprendimiento con miras a aprender sobre la producción de hongos comestibles. 
El proyecto se remonta a los talleres y asesorías que la docente viene compartiendo con este Club de Ciencias desde el año 2007, donde el estudio de los hongos siempre ha resultado convocante. En un principio, el interés se centró en cuestiones que hacen a la biodiversidad de hongos en forestaciones locales, lo que nos acercó la gratificación de poder participar de la Feria de Ciencia y Tecnología Regional en el 2007; y del III Congreso Nacional de Conservación de la Biodiversidad, llevado a cabo en la sede de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires en agosto del 2008.
Al ir aprendiendo acerca de un Reino tan particular como el de los hongos, surgieron inquietudes sobre el valor gastronómico de las especies silvestres que aparecían en los relevamientos, y luego sobre las especies adaptadas a la producción, y el paquete tecnológico asociado a este tipo de actividad comercial. Tal es así que este grupo de personas comenzó a capacitarse, y a pensar en una alternativa factible para el desarrollo local: la producción de gírgolas. En el 2008, en el marco de las Asesorías de ciencia que el Club comparte con la docente, se llevó adelante una experiencia de cultivo de gírgolas sobre troncos probando dos maneras de inocularlos; y el grupo continuó su indagación probando cómo sería el cultivo en bolsas adquiriendo el sustrato previamente inoculado.
En torno a este desafío fueron surgiendo nuevas expectativas, inquietudes y necesidades: María Inés sigue siendo el elemento convocante, el equipo de trabajo se va consolidando, y el Club de ciencias sigue con el acompañamiento, proponiendo nuevas posibilidades de aprendizaje e intercambio. En este sentido, el pasado viernes 8 de junio, parte de este equipo de trabajo acompañados por Adriana Elizalde (Club de Ciencias), compartieron una jornada de capacitación con el Dr Edgardo Albertó[1], quien con gran amabilidad dispuso de su tiempo para responder dudas sobre diversos aspectos que hacen a las técnicas de producción comercial de gírgolas, y en especial a la inoculación del sustrato. Hicieron un recorrido por las salas en las que tienen lugar las distintas etapas de la producción de hongos, y compartieron algunos productos elaborados a base de diversos hongos comestibles recolectados en La Costa: hongos secos, galletitas hechas con harina de hongos secos, chutney, y conservas en vinagre.
Entre otras cuestiones, se conversó acerca de la factibilidad de utilizar como sustrato para el desarrollo de las gírgolas, material seco de “paja brava” o “cortadera”, un recurso abundante en la zona costera. El Dr Albertó, comentó que precisamente, ese era uno de los próximos temas que tenían en mente para investigar con su equipo, y dio algunas sugerencias respecto a cómo esterilizar el material seco: dentro de bolsas de prolipropileno, que a su vez se colocan dentro de un cesto que se pone a calentar al vapor dentro de un recipiente que se pudiera colocar al fuego.
Este tipo de intercambios compartidos con nuestros referentes científicos, siempre nos permiten responder a muchas de las preguntas que nos van surgiendo, e inevitablemente, nos hacen pensar en nuevos desafíos y en nuevas maneras de orientar el proyecto. Quienes integramos este Club de Ciencias, valoramos especialmente el apoyo de investigadores como el Dr Edgardo Albertó, que nos despiertan tales pensamientos.
[1] Referente científico que ofrece orientación en diversas propuestas del Club de Ciencias desde el año 2001; dirige el Laboratorio de Micología Y Producción de Hongos Comestibles, en el IIB-INTECh (Instituto de Investigaciones biotecnológicas- Inst. Tecnológico de Chascomús).
El proyecto se remonta a los talleres y asesorías que la docente viene compartiendo con este Club de Ciencias desde el año 2007, donde el estudio de los hongos siempre ha resultado convocante. En un principio, el interés se centró en cuestiones que hacen a la biodiversidad de hongos en forestaciones locales, lo que nos acercó la gratificación de poder participar de la Feria de Ciencia y Tecnología Regional en el 2007; y del III Congreso Nacional de Conservación de la Biodiversidad, llevado a cabo en la sede de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires en agosto del 2008.
Al ir aprendiendo acerca de un Reino tan particular como el de los hongos, surgieron inquietudes sobre el valor gastronómico de las especies silvestres que aparecían en los relevamientos, y luego sobre las especies adaptadas a la producción, y el paquete tecnológico asociado a este tipo de actividad comercial. Tal es así que este grupo de personas comenzó a capacitarse, y a pensar en una alternativa factible para el desarrollo local: la producción de gírgolas. En el 2008, en el marco de las Asesorías de ciencia que el Club comparte con la docente, se llevó adelante una experiencia de cultivo de gírgolas sobre troncos probando dos maneras de inocularlos; y el grupo continuó su indagación probando cómo sería el cultivo en bolsas adquiriendo el sustrato previamente inoculado.
En torno a este desafío fueron surgiendo nuevas expectativas, inquietudes y necesidades: María Inés sigue siendo el elemento convocante, el equipo de trabajo se va consolidando, y el Club de ciencias sigue con el acompañamiento, proponiendo nuevas posibilidades de aprendizaje e intercambio. En este sentido, el pasado viernes 8 de junio, parte de este equipo de trabajo acompañados por Adriana Elizalde (Club de Ciencias), compartieron una jornada de capacitación con el Dr Edgardo Albertó[1], quien con gran amabilidad dispuso de su tiempo para responder dudas sobre diversos aspectos que hacen a las técnicas de producción comercial de gírgolas, y en especial a la inoculación del sustrato. Hicieron un recorrido por las salas en las que tienen lugar las distintas etapas de la producción de hongos, y compartieron algunos productos elaborados a base de diversos hongos comestibles recolectados en La Costa: hongos secos, galletitas hechas con harina de hongos secos, chutney, y conservas en vinagre.
Entre otras cuestiones, se conversó acerca de la factibilidad de utilizar como sustrato para el desarrollo de las gírgolas, material seco de “paja brava” o “cortadera”, un recurso abundante en la zona costera. El Dr Albertó, comentó que precisamente, ese era uno de los próximos temas que tenían en mente para investigar con su equipo, y dio algunas sugerencias respecto a cómo esterilizar el material seco: dentro de bolsas de prolipropileno, que a su vez se colocan dentro de un cesto que se pone a calentar al vapor dentro de un recipiente que se pudiera colocar al fuego.
Este tipo de intercambios compartidos con nuestros referentes científicos, siempre nos permiten responder a muchas de las preguntas que nos van surgiendo, e inevitablemente, nos hacen pensar en nuevos desafíos y en nuevas maneras de orientar el proyecto. Quienes integramos este Club de Ciencias, valoramos especialmente el apoyo de investigadores como el Dr Edgardo Albertó, que nos despiertan tales pensamientos.
[1] Referente científico que ofrece orientación en diversas propuestas del Club de Ciencias desde el año 2001; dirige el Laboratorio de Micología Y Producción de Hongos Comestibles, en el IIB-INTECh (Instituto de Investigaciones biotecnológicas- Inst. Tecnológico de Chascomús).
